Cuento de Hadas

Mi cabeza es una inmensa interrogación, ¿quién eres? ¿de dónde diablos has salido? ¿qué maravillosa fuerza se ha apoderado de tu cuerpo? ¿qué divino ser se ha reencarnado en ti? ¿cómo es posible que existas? Pero si, estás leyendo las humildes palabras de una persona mas, convencida y metida en el extraño juego del laberinto, ese laberinto maldito lleno de minotauros con uñas largas y dientes afilados. Y después de dar vueltas y vueltas; apareces, me colocas unas alas, me das la mano, y me llevas contigo a tu cuento de hadas (S. Freire)