Crewave

Arturo, deja su proyecto después de algunas turbulencias en el ámbito personal, y a consecuencia también de un importante desgaste. Algunos años después, concretamente en dos mil quince, volvía a retomar su proyecto, aunque en esta ocasión no lo hacía en solitario. La aventura duró poco, y sólo dos años después, el equipo de crewave que sufría fuertes discrepancias internas, se disolvía para siempre. La marca de Arturo, sigue registrada en la Oficina Española de Patentes y Marcas, y aunque sus productos ya no se comercializan, siempre quedará el recuerdo de una hazaña heróica, elaborada en el esfuerzo y la pasión de su creador.

Lucha de Gigantes

Las personas que tuvimos el privilegio de vivir la era no tecnológica de los noventa, crecimos en pandillas que hacían de la lealtad un estandarte de vida. Éramos jóvenes queriendo comernos el mundo a bocados. No teníamos teléfonos móviles, tabletas,…