Mundo Hermoso

Te recuerdo Arturo en el interior de un mundo hermoso desprovisto de miseria, con los brazos tendidos y la mirada viva, soñando, dulce niño, soñando con tu fragilidad de cristal transparente. Siempre que te marchas me doy cuenta de que eres una llamita preciosa que enciende la vida, una rosa en el centro de este mundo expresionista. Te recuerdo Arturo inocente como un niño, siempre esperando la maravilla, la maravilla de todas, la que tú imaginas, la que te llevas, la que robas a la vida. Te quiero Arturo, con tu mundo hermoso, tus brazos tendidos y tu suave, suave y lenta sonrisa (G. Fuente)