Secreto

Te observo sin ser capaz de mirarte. Tu silencio es tan ruidoso en mis oídos. Y si te escondes, tu sombra me busca. Imagino tu sonrisa y tus ojos contemplando horizontes que existen sólo en tu mente. Me asomo a tu alma, con el respeto de quién contempla una obra de arte. Me es suficiente saber que existes, y gozar de tu presencia discreta, entre la multitud inconsciente de lo inmenso que eres. Estás despierto. Y resplandeces de una belleza invisible a los ojos, pero que ilumina el corazón (E. Bosco)

Lucha de Gigantes

Las personas que tuvimos el privilegio de vivir la era no tecnológica de los noventa, crecimos en pandillas que hacían de la lealtad un estandarte de vida. Éramos jóvenes queriendo comernos el mundo a bocados. No teníamos teléfonos móviles, tabletas,…