Lo que soy, lo que fui, lo que tú me diste; tus besos, mis sueños, tu sexo, mis ganas de parar el tiempo, tus miedos, el cielo, lo que siento cuando no te tengo, cuando estás lejos. Cuando pase el tiempo, el otoño, la lluvia, tu recuerdo, el deseo, aquel momento en el que fuimos eternos… El latido de tu corazón en mi pecho, tus besos, mis sueños, tu sexo, mis ganas de parar el tiempo, tus ganas de besar el cielo, lo que soy, lo que fui, lo que tú me diste (Arturo Fuente) ®
Pseudogenerosidad
(…) Dentro del contexto o escenario social en el que vivimos, con predominancia obscena al consumo frenético, existe un nuevo estandarte que sobresale por encima del resto, y que a modo de valor, se ha insertado en nuestra sociedad como referente de comportamiento, con cada vez más adeptos; el individualismo. La ética de la generosidad y de la cooperación que aprendimos todos en el colegio a temprana edad, y que también nos enseñaron nuestros padres y abuelos como un valor esencial de las relaciones humanas, ha quedado discriminado por la doctrina narcisista del amor a uno mismo. Este patrón de comportamiento, o filosofía de vida, se resume en un fundamento que hace apología explícita al “todo para mí, nada para los demás”. Viktor Frankl, célebre escritor austriaco, decía en su best seller “el hombre en busca de sentido” que al hombre se le pueden arrebatar muchas cosas excepto una (…) (Arturo Fuente) Pronto tendréis el artículo completo.
