Esta reina parece también tener una gran sensibilidad con respecto a los animales y las plantas. Es posible que tenga ciertos conocimientos de medicina tradicional (fitoterapia). Es muy intuitiva. Sus manos posadas sobre sus piernas, apuntan a su sexualidad. Se puede interpretar que se trata de una amante apasionada de deseos irrefrenables, que se entrega y disfruta del amor de manera liberada y desinhibida, y cuya sexualidad instintiva y profunda es capaz de extenuar al más viril de los hombres. No tiene pretensiones materiales, no concibe la mentira, es justa y leal. Detesta el despotismo autoritario. De alguna manera parece que tiene algo que aprender de la Reina de Oros (color azul celeste parte inferior derecha). Podría llevarse bien con la Reina de Copas (Arturo Fuente)
Pseudogenerosidad
(…) Dentro del contexto o escenario social en el que vivimos, con predominancia obscena al consumo frenético, existe un nuevo estandarte que sobresale por encima del resto, y que a modo de valor, se ha insertado en nuestra sociedad como referente de comportamiento, con cada vez más adeptos; el individualismo. La ética de la generosidad y de la cooperación que aprendimos todos en el colegio a temprana edad, y que también nos enseñaron nuestros padres y abuelos como un valor esencial de las relaciones humanas, ha quedado discriminado por la doctrina narcisista del amor a uno mismo. Este patrón de comportamiento, o filosofía de vida, se resume en un fundamento que hace apología explícita al “todo para mí, nada para los demás”. Viktor Frankl, célebre escritor austriaco, decía en su best seller “el hombre en busca de sentido” que al hombre se le pueden arrebatar muchas cosas excepto una (…) (Arturo Fuente) Pronto tendréis el artículo completo.
