Hermetismo onírico

La Torre nos invita a una nueva forma de relacionarnos con los demás, y nos dice que a veces es necesario perderlo todo para ganarlo todo, ser quienes verdaderamente somos más allá de todo convencionalismo y de toda corrección. Se lo que quieras ser, no te reprimas, disfruta, y no temas no ser comprendida. Los personajes de la Torre que llevan vestimentas coloridas, nos inspiran a afrontar los cambios con autenticidad. Uno de estos personajes lleva zapatos de diferentes colores, quizá una llamada a la extravagancia, a ser diferentes, a permitirnos no ser convencionales o como el resto.

De la misma forma, los personajes tocan el suelo con sus manos (podrían estar haciendo el pino), para recordarnos que existe otra manera de mirar el mundo. En el obstáculo aparecen dos cartas completamente antagónicas; El Diablo y La Justicia. A veces ciertos cambios cuestan porque podrían necesitar consolidarse burocráticamente. La Justicia y el Diablo nos hablan de ciertas dificultades para tomar decisiones poco ortodoxas o quizá mal vistas por nuestro entorno socio familiar. El bien y el mal, lo políticamente correcto y lo incorrecto, se confrontan en un intenso y profundo diálogo interno. Esta confrontación de valores arquetípicos tan antagónicos podrían estar diciéndonos que en este mundo nada es perfecto, y que hay que aceptar la imperfección como parte esencial de la vida.