El tarot no es un juego de cartas cualquiera, se trata de la baraja primigenia, de la que nacen todas las demás barajas del mundo. Arturo descubre el tarot gracias a su padre, quien, desde joven, mantiene una gran afición por la magia. Arturo observa como su progenitor realiza diferentes juegos de magia con diferentes tipos de barajas, hasta que un buen día descubre, en un cajón de su casa, un tarot medieval. Este hallazgo sin importancia, se convertiría años después, en una gran revelación.
Pseudogenerosidad
(…) Dentro del contexto o escenario social en el que vivimos, con predominancia obscena al consumo frenético, existe un nuevo estandarte que sobresale por encima del resto, y que a modo de valor, se ha insertado en nuestra sociedad como referente de comportamiento, con cada vez más adeptos; el individualismo. La ética de la generosidad y de la cooperación que aprendimos todos en el colegio a temprana edad, y que también nos enseñaron nuestros padres y abuelos como un valor esencial de las relaciones humanas, ha quedado discriminado por la doctrina narcisista del amor a uno mismo. Este patrón de comportamiento, o filosofía de vida, se resume en un fundamento que hace apología explícita al “todo para mí, nada para los demás”. Viktor Frankl, célebre escritor austriaco, decía en su best seller “el hombre en busca de sentido” que al hombre se le pueden arrebatar muchas cosas excepto una (…) (Arturo Fuente) Pronto tendréis el artículo completo.
